ARTÍCULO 56 DE LA CONSTITUCIÓN

CONSTITUCIÓN ESPAÑOLA

¿Puede una democracia madura convivir cómodamente con una institución hereditaria sin preguntarse demasiado por ello? España parece haber respondido que sí, casi por inercia, como quien acepta un mueble antiguo en el salón porque siempre ha estado ahí. Mientras discutimos con vehemencia sobre impuestos, identidades o modelos territoriales, la Jefatura del Estado suele permanecer en una zona de respeto reverencial o de crítica superficial. Sin embargo, detrás de la figura del Rey se cruzan cuestiones de legitimidad, responsabilidad, simbolismo y poder real —o ausencia de él— que merecen algo más que consignas. En tiempos de desafección institucional y fatiga democrática, mirar de frente el papel constitucional de la Corona no es un ataque a nadie: es una obligación cívica.

Leer más

error: Content is protected !!
Esta web utiliza cookies propias y de terceros para su correcto funcionamiento y para fines analíticos y para mostrarte publicidad relacionada con sus preferencias en base a un perfil elaborado a partir de tus hábitos de navegación. Contiene enlaces a sitios web de terceros con políticas de privacidad ajenas que podrás aceptar o no cuando accedas a ellos. Al hacer clic en el botón Aceptar, acepta el uso de estas tecnologías y el procesamiento de tus datos para estos propósitos.
Privacidad