En este artículo de Soy un Pensador Libre reflexionamos sobre el Artículo 19 de la Constitución Española, un derecho que parece tan obvio que a veces olvidamos su peso real: la libertad de movernos, vivir, entrar y salir de nuestro propio país.
Pero como siempre en la España contemporánea, lo constitucional no basta; importa la letra, sí, pero también cómo esa letra choca con nuestras complejas realidades políticas y morales. Nos preguntamos si ese derecho sigue siendo plenamente efectivo —o si, más allá de las palabras, existen muros invisibles que lo minan.