ARTÍCULO 29 DE LA CONSTITUCIÓN

CONSTITUCIÓN ESPAÑOLA

Hay artículos de la Constitución que parecen simples notas al pie de página, discretos, casi tímidos. El 29 es uno de ellos. Habla del derecho de petición, un concepto que suena más a trámite burocrático que a pilar democrático. Sin embargo, bajo esa apariencia inocente se esconde una pregunta incómoda: ¿qué pasa cuando un ciudadano quiere dirigirse al poder… y el poder no quiere escuchar? En España hemos convertido la participación política en un espectáculo televisado y la queja ciudadana en ruido ambiental. El derecho de petición existe, sí, pero entre formular una petición y que alguien la atienda hay un abismo que ni las Cortes ni los ministerios parecen tener prisa en cruzar. Hoy analizamos ese pequeño artículo que revela una gran verdad: en democracia no basta con poder hablar, también hace falta que alguien escuche.

Leer más

ARTÍCULO 28 DE LA CONSTITUCIÓN

CONSTITUCIÓN ESPAÑOLA

España es un país donde todos hablan de “derechos” con absoluta naturalidad, como quien comenta el tiempo en la panadería… pero donde pocos se paran a pensar qué significan de verdad. El Artículo 28, dedicado a la libertad sindical y al derecho de huelga, es uno de esos textos constitucionales que todos citan pero casi nadie lee. Se invoca cuando hay manifestaciones, cuando el metro se para, cuando un gobierno presume de progreso o cuando un empresario se queja de que “así es imposible trabajar”. Es un artículo que revela nuestra eterna contradicción: queremos derechos fuertes, pero sin las molestias que conllevan; queremos libertades plenas, pero sin que nos incomoden; queremos un país moderno, pero sin pagar el precio de serlo. Hoy miro este artículo como quien observa un espejo incómodo: uno que muestra lo que decimos ser… y lo que realmente somos.

Leer más

ARTÍCULO 27 DE LA CONSTITUCIÓN

CONSTITUCIÓN ESPAÑOLA

La educación… ese territorio donde todos coinciden en que es “lo más importante”, justo antes de utilizarlo como arma política, bandera moral o laboratorio ideológico. El Artículo 27 de la Constitución prometía algo casi sagrado: una educación que formara ciudadanos libres, críticos y capaces de convivir en democracia. Pero en España, hablar de educación es como hablar del clima en una cena familiar: todos opinan, nadie cede y al final nadie queda satisfecho. Este artículo, larguísimo y ambicioso, pretendía fijar un pacto nacional. Hoy, más de cuatro décadas después, seguimos en guerra permanente: currículos que cambian según quién gobierne, luchas entre escuela pública y concertada, debates sobre religión, libertad de enseñanza y la eterna sospecha de que la educación sirve más para domesticar que para liberar. Bienvenidos a otro episodio del autoengaño colectivo.

Leer más

LA NOSTALGIA DEL SENTIDO

LA NOSTALGIA DEL SENTIDO

Parece que vivimos en la era más avanzada de la historia: tenemos dispositivos que piensan por nosotros, ciudades que funcionan solas y una sensación generalizada de que todo va “mejor que nunca”. Y aun así, curiosamente, cada vez más personas sienten ese pequeño agujero existencial que no se arregla con una actualización de software. El progreso promete llenar todos los vacíos… salvo el más incómodo: el del sentido.

Hemos avanzado en casi todos los frentes, pero seguimos sin responder a la pregunta más antigua de la humanidad: para qué vivimos. La modernidad nos ha dado velocidad, comodidad y eficiencia, pero también ha debilitado silenciosamente los hilos que conectan la vida con un propósito. Ese “nihilismo suave” del que apenas hablamos ha convertido el día a día en una sucesión de estímulos sin dirección. Quizá ha llegado el momento de preguntarnos si el progreso, tal como lo entendemos, ha olvidado aquello que hace que la existencia merezca la pena.

Leer más

ARTÍCULO 25 DE LA CONSTITUCIÓN

CONSTITUCIÓN ESPAÑOLA

Algunos artículos de la Constitución actúan como un espejo incómodo: nos obligan a mirarnos sin filtros, sin discursos prefabricados y sin ese confort moral que tanto nos gusta exhibir. El Artículo 25 es uno de ellos. Habla de justicia, sí, pero también de límites, de dignidad humana y de cómo un Estado democrático debe contener sus impulsos punitivos incluso cuando la sociedad exige mano dura. Hoy, en una España donde el castigo rápido parece más valorado que la reflexión madura, este artículo es un ancla necesaria. Nos recuerda que la legalidad no es negociable y que la reinserción no es un capricho progresista, sino una obligación constitucional. Analizarlo es casi un acto de higiene democrática… si es que aún nos interesa mantenernos limpios.

Leer más

ARTÍCULO 24 DE LA CONSTITUCIÓN

CONSTITUCIÓN ESPAÑOLA

La justicia, dicen, es ciega. En España, en cambio, parece que a veces se quita la venda para mirar de reojo quién entra por la puerta. El Artículo 24 de nuestra Constitución es uno de esos textos solemnes que prometen garantías, derechos y un trato justo para todos. Sin embargo, basta asomarse a la realidad diaria para sentir que las promesas constitucionales funcionan como los folletos turísticos: bonitas para enseñar, difíciles de reconocer cuando uno pisa el terreno. Hoy analizo este artículo con la convicción de que la justicia no solo debe ser justa, sino también parecerlo. Y, sobre todo, con la sospecha creciente de que el ciudadano medio se conforma con creer que tiene derechos sin comprobar si en la práctica le sirven de algo. Ser libre es, también, no comulgar con ruedas de molino.

Leer más

ARTÍCULO 23 DE LA CONSTITUCIÓN

CONSTITUCIÓN ESPAÑOLA

Hay artículos de la Constitución que parecen escritos para lucir en un escaparate democrático, como esas prendas caras que todos miran pero nadie piensa comprarse. El Artículo 23 es, quizá, el mejor ejemplo: un recordatorio solemne de que todos los ciudadanos tenemos derecho a participar en los asuntos públicos. Suena bien. Suena moderno. Suena democrático.

Pero en una España donde la participación política se reduce, en la práctica, a votar cada cuatro años y soportar las guerras internas de partidos convertidos en máquinas de supervivencia, uno no puede evitar preguntarse si este derecho no se ha quedado en un eslogan más. Porque, mientras nos distraen con discursos sobre “fortalecer la democracia”, la realidad es que el ciudadano medio está más lejos que nunca de influir en nada. Y aun así, seguimos repitiendo que somos “soberanos”. Qué curioso.

Leer más

error: Content is protected !!
Esta web utiliza cookies propias y de terceros para su correcto funcionamiento y para fines analíticos y para mostrarte publicidad relacionada con sus preferencias en base a un perfil elaborado a partir de tus hábitos de navegación. Contiene enlaces a sitios web de terceros con políticas de privacidad ajenas que podrás aceptar o no cuando accedas a ellos. Al hacer clic en el botón Aceptar, acepta el uso de estas tecnologías y el procesamiento de tus datos para estos propósitos.
Privacidad